Repugnancia, sobre todo, el violento machismo y su aceptación como norma a seguir. Lamentable la escena del pater familias abofeteando a su mujer, y la respuesta de la acompañante: "No te quejes, ¡eso no es ná!". Escandaloso, el miedo o la vergüenza en la que viven los personajes, y su continua excusa "es por el qué dirán".
En fin, un gratificante documento "de interés nacional" hoy más que nunca, pero para que nadie olvide algunos de los "altos valores nacionales" de la España franquista.










